Liceo A-5 conoció el patrimonio andino de Belén en vivo y en directo [CERRADA]

Liceo A-5 conoció el patrimonio andino de Belén en vivo y en directo [CERRADA]
Más de 50 estudiantes recibieron charlas de los habitantes del pueblo
La posibilidad de conocer un puente histórico, un camino tropero y chacras de origen prehispánico, una escuela bilingüe aymara, un jardín botánico y una iglesia barroca construida hace 400 años atrás, fue la suerte que tuvieron los estudiantes de 3° medio del liceo Jovina Naranjo Fernández A-5, a través de una visita al pueblo precordillerano de Belén, donde conocieron el patrimonio andino vivo que resguardan sus habitantes.
La actividad coordinada entre el Liceo A-5 a través de los fondos SEP, el Centro de Investigaciones del Hombre en el Desierto (CIHDE), y la junta de vecinos de Belén, le entregó a 50 alumnos la posibilidad de experimentar in situ, las investigaciones antropológicas sobre diversidad cultural andina en Arica y Parinacota.
El investigador CIHDE, Thibault Saintenoy, quien lideró este recorrido por el pueblo de Belén, explicó que el propósito de la actividad fue que los alumnos, a través de una experiencia etnográfica de terreno, profundizaran su conocimiento sobre la diversidad cultural andina, su proceso histórico y su contexto geográfico “además de su faceta científica, este tipo de actividades tiene también una dimensión social porque busca fomentar la interculturalidad, contribuyendo, por ejemplo, a evitar las discriminaciones que experimentan a veces los habitantes del mundo rural, causadas por el desconocimiento por parte de los ciudadanos de las realidades andinas”.
El pueblo de Belén está ubicado en la precordillera de la comuna de Putre, a unos 3200 metros sobre el nivel del mar y a 133 kilómetros de la ciudad de Arica por carretera asfaltada. El pueblo cuenta con unos cuarenta residentes permanentes, quienes viven de la agricultura, ganadería y del turismo.
CIENCIA PARTICIPATIVA
La experiencia que vivieron los jóvenes estudiantes fue colaborativa, ya que recibieron conocimientos directamente de parte de los habitantes del pueblo, siendo en esta oportunidad los científicos y profesores sólo los mediadores de la experiencia etnográfica.
El presidente de la junta de vecinos de Belén, Eddie Zegarra, desde la plaza del pueblo explicó el funcionamiento de un pueblo rural andino, sus instituciones, su administración y sus comunidades. El profesor, Abdón Apaz, relató las costumbres e historia de la población beleneña, desde un lugar peculiar llamado Calachaca (que significa puente de piedra en aymara) localizado en la entrada del pueblo desde el camino tropero que se dirige a Zapahuira, pasando por Pachama y Chapiquiña.
Desde su chacra ubicada en la orilla del pueblo, Victoria Mollo y Zacarías Gutiérrez, mostraron la agricultura orgánica que se está desarrollando en Belén para la producción de maíz, papas y orégano sobre terrazas de cultivo acondicionadas hace más de medio milenio atrás. Los comuneros explicaron a los estudiantes la forma en que manejan el agua mediante una compleja red de canales provenientes de los manantiales que nacen al pie del altiplano.
La escuela G-44 de Belén también fue escenario de intercambio de conocimientos, ya que el profesor Mario Gutiérrez y sus alumnos abrieron sus puertas a los jóvenes ariqueños para mostrarles la educación multigrado bilingüe, donde se imparten clases en castellano y aymara. La escuela rural cuenta con un completo jardín botánico que dio a conocer el vecino Paulino Choquera, quien explicó como allí crece la flora andina con sus distintos usos tradicionales y propiedades medicinales.
El patrimonio arquitectónico del pueblo también fue parte de la experiencia, ya que el arquitecto de la Fundación Altiplano, Camilo Giribas, explicó a los alumnos el proceso en curso de restauración de las casas tradicionales. 
CLASE IN SITU
El profesor de historia del Liceo A-5, José Luis Navarro Venegas, comentó que fue una experiencia positiva, ya que son “pocos los momentos en que los estudiantes pueden salir a recorrer in situ los lugares de los cuales se les habla en la aula. Ha sido motivador porque ellos han podido entrevistar a los habitantes del pueblo, sacar conclusiones e identificar el concepto de sincretismo cultural que hemos trabajado en clase. Agradecemos a la comunidad que nos ha acogido con tan buena disposición para que los alumnos aprendan por la experiencia humana”.
El estudiante Lucas Valdovinos, comentó que “se nota que Belén mantiene con mucho cuidado lo que es su vegetación, sus rituales y sus formas de vivir, las respetan”. Al joven le llamó la atención los bailes tradicionales y la historia de la iglesia.
Paula Chuquimia, alumna de 3° A comentó que no siempre se tiene la posibilidad de viajar a las localidades rurales de precordillera y altiplano de la región, diciendo que “fue una bonita experiencia”.
El investigador del CIHDE destacó que, mediante su visita a Belén y el encuentro con sus habitantes, los alumnos ariqueños pudieron “identificar las diversas oportunidades de desarrollo que presentan los pueblos andinos, con vistas a que las nuevas generaciones contribuyan a la descentralización de la región”. Agregó también que “el potencial de los pueblos no se limita al turismo consumista de patrimonio cultural, porque los pueblos forman también escenarios privilegiados para comprender mejor la historia, ecología, economía y cultura de Arica y Parinacota, mediante un aprendizaje basado en la experiencia intercultural”.